Francia contra la Nutella

Sus señorías franceses le han declarado la guerra a la mala alimentación. Acaban de aumentar el impuesto sobre las bebidas energéticas, por aquello de que su combinado nocturno incita a los jóvenes a beber más alcohol. También se ha penalizado la cerveza por razones similares y el año pasado fueron los refrescos azucarados, fuente calórica, las víctimas del fisco. Ahora las balas se dirigen contra la popular Nutella.

El Senado francés acaba de presentar una enmienda bautizada como “enmienda Nutella” o “tasa Nutella” que incrementará el precio de este producto tan popular entre niños y mayores. En realidad lo que los senadores quieren castigar es la utilización del aceite de palma, considerado nocivo para la salud, en la fabricación de los productos destinados al consumo. A partir de ahora habrá que medirse a la hora de untar la tostada o se pagará caro el exceso.

Según Yves Daudigny, el socialista promotor de la iniciativa, estas grasas “se usan de manera excesiva en la restauración colectiva y en la industria agroalimentaria”. Este ‘peligroso’ ingrediente es uno de los componentes del delicioso chocolate, pero se usa también en la elaboración de otros productos salados o dulces destinados a los niños y está presente en el picoteo que acompaña los refrescos energéticos -también dañinos- a la hora del aperitivo.

Por eso, aunque en la intimidad doméstica muchos rebañen el bote, los políticos quieren aumentar un 300% el actual impuesto que ya se aplica sobre este aceite. Según la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo (Anses), la población francesa consume demasiados ácidos grasos saturados, que, aunque deliciosos, contribuyen a la obesidad y favorecen las enfermedades cardiovasculares.

Fuente: Raquel Villaécija | París El Mundo