Cómo mantener el colesterol a raya

Las claves para mantener niveles óptimos de colesterol en sangre y evitar sus secuelas en el sistema cardiovascular son sencillas pero, a tenor de los resultados de muchos estudios, difíciles de poner en práctica y, más aún, de mantenerlos a largo plazo. Según la comunidad científica, la dieta cardiosaludable (con pocas grasas “tras” que proceden de alimentos con grasa animal, aceites baratos utilizados para freír, comida rápida, lácteos enteros, aperitivos salados, bollería industrial y platos precocinados y poco colesterol que está en lácteos enteros, mantequilla, yema de huevo y carnes grasas, entre otros) y el ejercicio son los dos puntales básicos para tener el colesterol controlado y, a su vez, el resto de los factores de riesgo cardiovascular.

Son dos medidas fáciles y económicas. Sin embargo, los datos estiman que uno de cada dos españoles tiene cifras elevadas de colesterol (y la mitad lo desconoce), lo que sumado al exceso de peso (un 62%) y la hipertensión (un 33% de los adultos de nuestro país es hipertenso y solo el 20% controla su tensión arterial) son una bomba para la salud del corazón. Parece ser, por tanto, que adoptar hábitos de vida saludable para reducir enfermedades y la mortalidad asociada no es nada fácil.

Por otro lado, para aumentar los niveles de lipoproteína HDL, el colesterol bueno, no hay disponibles fármacos tan eficaces como para disminuir los de LDL. Por este motivo, es imprescindible, ante todo, cambiar el estilo de vida y, de nuevo, seguir una alimentación sana y equilibrada y evitar el tabaco y el sedentarismo.

Cuánto ejercicio físico hay que hacer para bajar el colesterol

A menudo pensamos que si el ejercicio físico no nos hace perder peso seguro que tampoco nos estará ayudando en otros aspectos como a bajar el colesterol o los triglicéridos. En este estudio inglés se observó que auque los pacientes no hubiesen perdido peso igualmente se beneficiaron de la bajada del colesterol “malo” o LDL.

El ejercicio físico aeróbico como pasear, correr, nadar, ir en bicicleta, etc. son los más beneficiosos para bajar el colesterol. La intensidad y duración del ejercicio, así como su frecuencia semanal o sesiones, dependerá en cada caso de la salud y constitución física de la persona.

Por supuesto hay ejercicio físico como el caminar que pueden practicarlos, de entrada, todo el mundo. Una hora, tres veces a la semana puede ser suficiente si además la hacemos a un buen ritmo ya que la intensidad (sin llegar a la extenuación) aumenta el efecto. Cuando practicamos ejercicio físico más intenso (correr, nadar, ir en bicicleta, etc.) suele ser suficiente con 30 minutos tres veces por semana.

Lo que si que es importante es ser constante y que sea una actividad que a la vez nos sea placentera y que tras practicarla nos haga sentirnos mejor.
El ejercicio físico en gimnasio (las típicas pesas) deberán de combinarse con alguno de los ejercicios antes citados ya que el ejercicio físico aeróbico hemos comentado que es de los más eficaces.

El ejercicio físico es, sin duda, uno de los principales pilares, junto a la dieta, para eliminar o bajar el colesterol y tener en general una buena salud.

 

Fuente: enbuenasmanos.com

Dieta y actividad física

La dieta saludable y la actividad física suficiente y regular son los principales factores de promoción y mantenimiento de una buena salud durante toda la vida.

Las dietas malsanas y la inactividad física son dos de los principales factores de riesgo de hipertensión, hiperglucemia, hiperlipidemia, sobrepeso u obesidad y de las principales enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, el cáncer o la diabetes.

  • En general, 2,7 millones de muertes anuales son atribuibles a una ingesta insuficiente de frutas y verduras.
  • En general, 1,9 millones de muertes anuales son atribuibles a la inactividad física.

Reconociendo que la mejora de la dieta y la promoción de la actividad física representan una oportunidad única para elaborar y aplicar una estrategia eficaz que reduzca sustancialmente la mortalidad y la carga de morbilidad mundiales.

La Organización Mundial de la Salud adoptó la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud.