Francia contra la Nutella

Sus señorías franceses le han declarado la guerra a la mala alimentación. Acaban de aumentar el impuesto sobre las bebidas energéticas, por aquello de que su combinado nocturno incita a los jóvenes a beber más alcohol. También se ha penalizado la cerveza por razones similares y el año pasado fueron los refrescos azucarados, fuente calórica, las víctimas del fisco. Ahora las balas se dirigen contra la popular Nutella.

El Senado francés acaba de presentar una enmienda bautizada como “enmienda Nutella” o “tasa Nutella” que incrementará el precio de este producto tan popular entre niños y mayores. En realidad lo que los senadores quieren castigar es la utilización del aceite de palma, considerado nocivo para la salud, en la fabricación de los productos destinados al consumo. A partir de ahora habrá que medirse a la hora de untar la tostada o se pagará caro el exceso.

Según Yves Daudigny, el socialista promotor de la iniciativa, estas grasas “se usan de manera excesiva en la restauración colectiva y en la industria agroalimentaria”. Este ‘peligroso’ ingrediente es uno de los componentes del delicioso chocolate, pero se usa también en la elaboración de otros productos salados o dulces destinados a los niños y está presente en el picoteo que acompaña los refrescos energéticos -también dañinos- a la hora del aperitivo.

Por eso, aunque en la intimidad doméstica muchos rebañen el bote, los políticos quieren aumentar un 300% el actual impuesto que ya se aplica sobre este aceite. Según la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo (Anses), la población francesa consume demasiados ácidos grasos saturados, que, aunque deliciosos, contribuyen a la obesidad y favorecen las enfermedades cardiovasculares.

Fuente: Raquel Villaécija | París El Mundo

Cómo mantener el colesterol a raya

Las claves para mantener niveles óptimos de colesterol en sangre y evitar sus secuelas en el sistema cardiovascular son sencillas pero, a tenor de los resultados de muchos estudios, difíciles de poner en práctica y, más aún, de mantenerlos a largo plazo. Según la comunidad científica, la dieta cardiosaludable (con pocas grasas “tras” que proceden de alimentos con grasa animal, aceites baratos utilizados para freír, comida rápida, lácteos enteros, aperitivos salados, bollería industrial y platos precocinados y poco colesterol que está en lácteos enteros, mantequilla, yema de huevo y carnes grasas, entre otros) y el ejercicio son los dos puntales básicos para tener el colesterol controlado y, a su vez, el resto de los factores de riesgo cardiovascular.

Son dos medidas fáciles y económicas. Sin embargo, los datos estiman que uno de cada dos españoles tiene cifras elevadas de colesterol (y la mitad lo desconoce), lo que sumado al exceso de peso (un 62%) y la hipertensión (un 33% de los adultos de nuestro país es hipertenso y solo el 20% controla su tensión arterial) son una bomba para la salud del corazón. Parece ser, por tanto, que adoptar hábitos de vida saludable para reducir enfermedades y la mortalidad asociada no es nada fácil.

Por otro lado, para aumentar los niveles de lipoproteína HDL, el colesterol bueno, no hay disponibles fármacos tan eficaces como para disminuir los de LDL. Por este motivo, es imprescindible, ante todo, cambiar el estilo de vida y, de nuevo, seguir una alimentación sana y equilibrada y evitar el tabaco y el sedentarismo.

Decálogo de consejos al paciente con dermatitis atópica

Los consejos incluidos en este decálogo son:

1.- Evitar factores que pueden desencadenar un brote de dermatitis atópica, como temperatura excesiva, humedad escasa o contacto con ciertos tejidos, como lana o seda.

2.- La exposición de las zonas dañadas al sol podría resultar beneficiosa, siempre y cuando el paciente no esté siendo tratado con antihistamínicos orales o tópicos.

3.- No se considera necesario evitar el consumo de determinados alimentos, si bien algunos de ellos, como las fresas, marisco o las bebidas estimulantes podrían favorecer el prurito. Sólo se evitarán estos alimentos si se comprueba que su consumo empeora los síntomas.

4.- Evitar el rascado de las lesiones. En los niños pequeños, es aconsejable cortarles las uñas.

5.- Aislar las lesiones dérmicas con ropa o guantes ligeros, que no aprieten y permitan la transpiración. El algodón es uno de los tejidos más adecuados.

6.- Los tratamientos con medicamentos no sustituyen la necesidad de un adecuado cuidado de la piel.

7.- Bañarse con agua templada, durante unos 20 minutos. La adición de sustancias emolientes, como la avena, al agua del baño podría mejorar el estado de la piel.

8.- Se aconseja emplear un jabón de pH ligeramente ácido, y sin agentes irritantes.

9.- Tras el baño, secar la piel sin frotar, con la ayuda de una toalla suave, y se aplicará una crema emoliente.

10.- Fármacos como los corticoides y los inmunosupresores se han mostrado eficaces para eliminar los síntomas de las crisis. Pero hay que seguir las recomendaciones del médico para que se usen con las mayores garantías de seguridad posibles, especialmente en cuanto a la dosis.