Astenia Primaveral

Llega el buen tiempo, LA PRIMAVERA, cantan los pajarillos, los parques están preciosos, nos vestimos de colores, pero…. ¿Qué nos pasa, que estamos para el arrastre?

 Nuestro organismo se ve afectado por cualquier cambio climático y ambiental como la temperatura, las horas de luz y oscuridad. Esto interfiere en nuestros mecanismos fisiológicos, y el cuerpo, tiene que adaptarse.

¿Qué pasa entonces al llegar la primavera?

El cuerpo tiene que adecuarse a las nuevas condiciones de luminosidad y temperatura y puede aparecer la astenia primaveral.

Además, los cambios entre una estación y otra, son más intensos, hay más posibilidad de que aparezca. También si hay procesos alérgicos, propios también de esta época.

 La astenia primaveral desata un estado de debilidad y fatiga generalizada. Suele ser física y psicológica. Además puede aparecer un período de desmotivación personal y falta de interés.

La parte física de este proceso, se caracteriza por la falta de energía, vitalidad, y el continuo cansancio. Y si tienes anemia, mucha actividad… pues peor.

La  psicológica, es de origen nervioso, y afecta a la capacidad de llevar a cabo las actividades mentales cotidianas. Si además uno es propenso a darle vueltas y vueltas a las cosas, tiene estrés, falta de sueño, algo de depresión… esto se complica.

 ¿Qué otros síntomas pueden aparecer, con la llegada de las flores y los cantos de los pajarillos?

  • Dificultad para dormir
  • Problemas para mantener la concentración
  • Cansancio y fatiga
  • Dolores de cabeza
  • Irritabilidad
  • Estrés
  • Perdida de memoria
  • Cierta tristeza inexplicable
  • Debilidad muscular

 A pesar de su elevada incidencia, la buena noticia es que:

Es de carácter leve y remite al cabo de pocos días.

Aunque no existen motivos de alarma (si los síntomas no son secundarios a una enfermedad), esta sensación de fatiga y desgana generalizada nos influye en nuestra actividad diaria.

¡Hay que anticiparse para combatir los síntomas! Vamos a prevenirla:

La clave es mantener unos hábitos de vida saludables: realizar ejercicio físico (liberamos endorfinas y nos hacen sentir mejor), llevar un ritmo de vida más o menos ordenado respetando las horas de sueño y manteniendo horarios fijos de levantarse y acostarse, de las comidas…y por supuesto una dieta equilibrada y saludable

Hay que sacar el máximo provecho que nos puedan ofrecer los alimentos para
fortalecer nuestras defensas, y combatir estos molestos síntomas.

-Vitaminas y minerales: Son muy importantes para nuestro sistema nervioso e inmunitario, y por tanto tienen una relación muy estrecha con nuestro estado de animo energía…

Busquemos que en nuestra dieta este muy marcada por las frutas y verduras (cuanta mas variedad mas riqueza nutritiva) especialmente las que encuentres de temporada en el mercado. La variedad de hortalizas, verduras y frutas de temporada es muy amplia y apetecible.

- Consume  cereales integrales que aporten más cantidad de fibra que los comunes, así como hidratos de carbono buenos para sumar energía duradera y contra el estrés.

- Por supuesto no olvidar los alimentos proteicos, preferiblemente  legumbres y pescados, pero también de carnes (mas blancas que rojas) y huevos.

-5 comidas al día distribuidas de manera que no pasen más de 4 horas entre una y otra. La comida es nuestra gasolina, no lo olvidemos.

- El desayuno debe ser consistente y aportar la energía suficiente para poder mantener el ritmo del día.

- Entre horas, se puede optar por frutas, zumos de hortalizas o de frutas, batidos de fruta y leche, frutos secos, sándwich, yogur…

- Las comidas y las cenas Siempre con vegetales y a menos una vez al día carne pescado o huevos.

Es mejor sustituir el café de la sobremesa por bebidas más relajantes o infusiones digestivas. Las sustancias excitantes (café, té, alcohol… generan adrenalina y esto nos termina agotando mucho mas)

- Las cenas es mejor que no sean inmediatamente antes de acostarse, así la digestión no afectará al sueño. Cuanto mas ligeras mejor

- El agua. Hay hidratarse correctamente. Favorecemos: la eliminación de desechos, la función renal y la intestinal…

- Formas de cocinado: es mejor usar menos aceite (en general reducir la ingesta de grasas). Esto favorece la función depurativa del hígado. Podemos usar salteados, hervidos, al vapor, escaldados… consumo de alimentos en crudo, caldos y cremas templadas o frías son una opción suave y muy depurativa.

 - Si  deseas ponerte a dieta para controlar el peso, también es buen momento, siempre que lo hagas de una manera saludable y equilibrada.

Evita las pautas dietéticas alejadas de esto o incluso el ayuno, ya que puede causar más cansancio todavía e incrementar los síntomas de la astenia primaveral, por no hablar de problemas de salud, en el caso que sean muy drásticas y poco o nada equilibradas.

En determinadas ocasiones, el consumo de una dieta variada no es suficiente, y es preciso recurrir a un aporte vitamínico – mineral complementario, o acudir a la ayuda de otros complementos naturales

  • Vitaminas minerales:  Ayudan a: compensar el desgaste diario, prevenir estados carenciales, aumentar nuestro rendimiento físico y psíquico
  •  Tila melisa y otras plantas relajantes: Ayudan a Luchar contra los trastornos del sueño,
  • disminuir los dolores de cabeza, combatir la fatiga matutina, eliminar el estrés
  •  Aminoácidos: Ayudan a favorecer la concentración y la atención, mejorar y reforzar la memoria, estimular la actividad intelectual, disminuir la fatiga mental, combatir dolores musculares y migrañas,luchar contra la depresión.
  •  Polen: Ayuda a: revitalizar en general, combatir la fatiga y el cansancio, reforzar la memoria
  •  Jalea Real: Ayuda a: estimular y energizar, mejorar las defensas, tonificar el hipotálamo, combatir la fatiga muscular y mental, disminuir la ansiedad y el nerviosismo
  •  Ginsen coreano: Ayuda a combatir la fatiga, disminuir el estado de astenia en general, disminuir el estrés, fortalecer el sistema inmunitario, mejorar el rendimiento intelectual
  •  Garum Armoricum